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La construcción de paz: No hay adentro sin afuera

De repente, desperté casi desnudo en la montaña del Chulajuan. Los musgos me sostenían en una camita protectora y el sol me daba su calor. No sentía que necesitara nada más. No sé cuánto tiempo transcurrió. Sentí un éxtasis y mi corazón a punto de explotar. Luego brotó en mí, de un lugar hondo que no conocía, un llanto de profunda gratitud por estar vivo. Me costó bajar y volver al mundo humano.   ***   Tras más de quince años de estar trabajando en la construcción de paz y en procesos de negociación política en Colombia y otros países de América Latina, estoy comprendiendo que ese trabajo “hacia afuera”, volcado a la transformación del mundo exige, antes que nada, un trabajo “hacia adentro” muy exigente y desafiante. “No hay afuera sin adentro; no hay adentro sin afuera”. Una de mis maestras de fenomenología y ciencia holística repetía y repetía una y otra vez esta frase. Y hasta ahora me estoy dando cuenta de que pensaba que lo entendía cuando lo decía, realmente n...

El tiempo presente y el tiempo absoluto

                                                                                  El tiempo pasa, como una estrella fugaz que deja una estela fulgurante, una huella indeleble que registra su mágico andar por el universo.   Ahora, más que recordar con nostalgia la trayectoria hacia atrás o anticipar la que vendrá, el misterio de la vida pareciera subyacer en disfrutar —literalmente “extraer el jugo”— el grabado que imprimimos en este instante presente. No hay más. Es este presente de cambio permanente el que, ¡oh paradoja!, nos conecta con el infinito inmutable.   Esta conexión no resulta de un ejercicio teórico o abstracto. Deviene, más bien, de lo más concreto y sensible: cuidar, amar, gozar, compart...

Preparándome para algo... para qué

 Cada paso que damos, desbloqueamos "un mundo", como en el Mario Bros del 1991. Mundos de "abajo" o mundos de "arriba", el punto es sentir que estamos avanzando hacia algún lado. Y que todo lo que estamos viviendo en este momento nos prepara, sin saberlo del todo, para lo que vendrá después. El punto es estar disponible, consciente, vacío, en modo servicio. Con la intuición afilada, con el espíritu firme, con el instinto y el cuerpo arraigados, con la mente y la atención enfocadas. Vivir el presente y, a la vez, aspirar a cosas grandes. No quedarnos allí. Crear. Proponer. Hacer. Contemplar pero también actuar, sin esperar necesariamente los "resultados", es solo por el sentido mismo de hacer las cosas.  Salir de la inercia. Del tedio. De la zona de confort. Entrar donde podemos ser más eficaces. Estar en el borde. En el límite. 

Por qué subo a Monserrate

Siempre se sufre. Cada escalón cuesta. Por más veces que uno suba. Nunca se sale incólume. Pero arriba siempre hay una recompensa inefable. El misterio opera. Porque es, ante todo, un ejercicio brutal de lucha contra el ego. A veces, el ego se insufla: ‘Ah, logré pasar a esta persona que va muy lento, yo soy muy fuertee’. Después, el ego se entristece: ‘Me siento mal, soy pésimo, estoy más gordo, no he logrado superar mi récord personal’. Pero, luego, en ciertos momentos preciados ——ya sea por el cansancio, la respiración pesada, el jadeo, la simple concentración en el caminar subiendo—— el ego deja de mandar la parada, y, ahí, en esos instantes, ocurre una maravillosa sintonización entre cuerpo-mente-espíritu y montaña. Pueda que sean unos escasos microsegundos pero ahí está todo. Subir es, en últimas, un vehículo para generar las condiciones físicas y energéticas ——muy arduas, entre otras cosas—— para lograr entrar en el registro de ese fluir sagrado .       ...

La labor como forma de realizarnos

Hacemos parte de todo el jomá  (cosmos en embera) que se autorrealiza a través de nuestro trabajo y nuestra creación. Esto se conecta con el sufismo. La labor, el trabajo, la práctica - más que la idea de nosotros mismos - termina definiendo lo que somos. Pero hay una brecha entre lo que hacemos (y la falta de meta reflexión sobre eso que hacemos) y la imagen de lo que creemos que somos. Entonces esa brecha puede intentar aproximarse si logramos es reflexionar sobre eso que hacemos. Ir de la práctica a lo abstracto y no al revés. Aunque esa práctica también esté informada por unas ideas iniciales y sobre todo por una intención. En el budismo solo con la práctica de la meditación vamos entendiendo el significado de la palabra meditación. Los conceptos y su red de significados van asociados a un conjunto de prácticas sociales. Dice Sven-Erik Isacsson, en Transformaciones de eternidad: Gente y cosmos en el pensamiento embera (2022), “[E]l conocimiento [embera] se expresa a trav...

No hay afuera porque todos estamos Adentro

Ver el mundo como un todo.  Vernos a todos aportando al equilibrio de la tierra.  No hay afuera – porque todos estamos adentro viajando en esta maravillosa nave que es la Tierra.       Todos, con nuestra respiración,                           con nuestros movimientos,                                  con nuestras vibraciones,                                     con nuestras  conciencias contribuimos a su                                                                   ...

Del mundo-máquina a la red de vida. La maloka, la gran oikos, nuestra Casa Grande

 Del cuerpo-cosa, mundo-máquina, objeto-sujeto, ganancia, utilidad, extracción de valor, escasez,      al            cuerpo-vivo, mundo-red de vida, sujeto participante, satisfacción, gozo, regeneración, abundancia. Daniel Montoya, En Los apuntes de Humboldt , 2021, Frailejón Editores:  Que tu choza sea el mundo     Aún no está terminada                                 la choza                        faltan las nubes         falta la noche y el jardín                            faltan los nidos                                de los pájaros   Mambeo. Malok...